CUARTA PALABRA
 ¡Dios mío, Dios mío!, ¿por qué me has abandonado? (Mc. 15, 34; Mt. 27, 46) ![[Adorno]](http://www.devocionario.com/imagenes/adorno_5.gif) | Jesús amado, que por amor mío agonizasteis en la cruz y que, añadiendo sufrimiento a sufrimiento, además de tantos dolores en el cuerpo, sufristeis con infinita paciencia la mas penosa aflicción de espíritu a causa del abandono de vuestro eterno Padre: tened piedad de todos los fieles agonizantes y de mi en aquella hora postrera; y por los méritos de vuestra preciosísima Sangre, concedednos la gracia de sufrir con verdadera paciencia todos los dolores y congojas de nuestra agonía, a fin de que, unidas a las vuestras nuestras penas, podamos después participar de vuestra gloria en el Paraíso. Tres Gloria. Tened piedad de nosotros, Señor, tened piedad de nosotros. Dios mío, creo en Vos, espero en Vos, os amo y me arrepiento de haberos ofendido con mis pecados. |
QUINTA PALABRA
Tengo sed (Jn. 19,28) ![[Adorno]](http://www.devocionario.com/imagenes/adorno_5.gif) | Jesús amado, que por amor mío agonizasteis en la cruz y que, no saciado aún con tantos vituperios y sufrimientos, quisierais sufrirlos todavía mayores para la salvación de todos los hombres, demostrando así que todo el torrente de Vuestra Pasión no es bastante para apagar la sed de vuestro amoroso Corazón: tened piedad de todos los fieles agonizantes y de mí en aquella hora postrera; y por los méritos de vuestra preciosísima Sangre, encended tan vivo fuego de caridad en nuestro corazón que lo haga desfallecer con el deseo de unirse a Vos por toda la eternidad. Tres Gloria. Tened piedad de nosotros, Señor, tened piedad de nosotros. Dios mío, creo en Vos, espero en Vos os amo y me arrepiento de haberos ofendido con mis pecados. |
SEXTA PALABRA
Todo está cumplido (Jn. 19, 30) ![[Adorno]](http://www.devocionario.com/imagenes/adorno_5.gif) | Jesús amado, que por amor mío agonizasteis en la cruz y desde esta cátedra de verdad anunciasteis el cumplimiento de la obra de nuestra Redención, por la que, de hijos de ira y perdición, fuimos hechos hijos de Dios y herederos del cielo; tened piedad de todos los fieles agonizantes y de mí en aquella hora postrera; y por los méritos de vuestra preciosísima Sangre, desprendednos por completo así del mundo como de nosotros mismos; y en el momento de nuestra agonía, dadnos gracia para ofreceros de corazón el sacrificio de la vida en expiación de nuestros pecados. Tres Gloria. Tened piedad de nosotros, Señor, tened piedad de nosotros. Dios mío, creo en Vos, espero en Vos, os amo y me arrepiento de haberos ofendido con mis pecados. |