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Amar significa no tener que decir nunca lo siento

Todos recordaréis esa famosa frase de la película Love Story pero

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¿ Te acuerdas ? 2004 - 2005

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.. 2006 - 2009

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Temas al azar

Quedémonos con las vísperas, con ese temblor de espera, entre dos luces, esperando impaciente la aurora de la mañana.

Estos días que vivimos tienen ese sabor de andén en el que ya sentimos la llegada con su lejano pitido, ¿que hay más grande que una espera? cuando se sabe que desembocará en dicha plena.

Quedémonos aquí, cuando la saeta es todavía un pájaro volando, viento sin cuerpo, alas acostumbrándose  al aire, notas incompletas, un grito haciéndose.

Quedémonos aquí, cuando los romanos no saben todavía que galas ponerse para esa semana en la que serán la única tropa a la que aplaudan quienes somos sus morales enemigos.

Quedémonos aquí, cuando los sayones aun no saben abofetear,  flagelar y señalar a un joven nacido en Belén, que a pesar del tiempo los cristianos seguimos con nuestra fe.

Quedémonos aquí, cuando Torrent es Jerusalén, cuando salgamos Domingo de Ramos, con nuestras palmas, reviviendo la gran entrada de Jesús como Rey,

Quedémonos aquí cuando ninguno de los Apóstoles  saben que esa cena será la última con su Maestro, cuando nadie salvo  Jesús  sabe que esa tranquilidad del monte Getsemaní será interrumpida, cuando Judas lo venda por unas monedas.

Quedémonos aquí, cuando la ciudad se llena de velas, antorchas y de detalles para las procesiones que realizamos, para recordar la Pasión de Jesucristo, el sonar de tambores y  cornetas con sus notas nos hacen llevadero el paso lento de todas las noches. La lentitud del  andar, que parece no querer llegar al destino final, la Cruz.

Quedémonos aquí, para acompañar a  María, observando al hijo cargado con la cruz, llevando en su cabeza una corona de espinas, viéndole en su rostro dolor.

Quedémonos aquí, en Torrent, no por seguir tradiciones, si no por vivirlas, por participar en la Pasión de Nuestro Señor hecho hombre, el compartir y comprender el ¿por qué?

Quedémonos aquí, con la esperanza de saber perdonar y vivir junto a Jesús la plenitud y grandiosidad del Domingo de Resurrección cuando escuchemos: “ALELUYA, ALELUYA, ALELUYA, CRISTO HA RESUCITADO” 

 

Víctor Hugo Múñoz  de la Espada y Tello

Mª Amparo Molins Gozalvo