El nacimiento de esta hermandad surge durante la procesión de Viernes Santo del año 2003 donde un grupo de amigos conversaban sobre el desarrollo de la Semana Santa y sus respectivas hermandades.Era evidente que “aquello” que les hizo en su día comprometerse como hermanos había desaparecido.
Fue una tertulia agradable, entre amigos. Al calor de la fiesta todo son buenas intenciones quedespués no sabemos qué final podrán tener.
El germen de la idea había ido calando en alguno de nosotros yen Junio del mismo año, nos encontrábamos dos amigos otra vez hablando del mismo tema “Semana Santa”.Siempre la misma conversación.La fiesta, la hermandad… carentes de un verdadero espíritu cristiano a nuestro entender. La añoranza y la mancanza de algo esencial en todo cristiano y ante todo persona; olvidar y“saber perdonar”…
Ahora si, se ponen sobre la mesa importantes argumentaciones y mayor concreción. De esta conversación surge la necesidad de transformar las palabras en hechos y se pasa a la acción.
Muchas gestiones se llevan a cabo para pulsar el ambiente de la gente que podría formar parte de este nuevo proyecto, encontrándonos con una muy buena acogida por parte de aquellos a los que fue expuesto.
“D’acord, conteu amb mi…” fue la respuesta en la mayoría de los casos.
El siguiente paso fue establecer una Junta Directiva que representara y coordinara el desarrollo y las funciones de todos los hermanos.Su constitucióntuvo lugar el día 13 de septiembre de 2003.
Muchos son los hermanos que se han ido uniendo desde aquel día formando nuestra hermandad.
Una de las principales iniciativas llevadas a cabo para favorecer y propiciar la participación, y el desfile de los hermanos en las procesiones de Semana Santa ha sido costear desde la dirección de la hermandad el importe de la tela, a ser posible en su totalidad sino en parte, a aquellos hermanos que adquieran el compromiso de procesionar en este primer año. Se ha optado por un traje sobrio en el que predominan dos colores: el siena, o sombra tostada, color de la tierra, de las rocas, las espinas, de la cruz; y el negro, color de la tristeza, el respeto, la culpa y contrición.
Así mismo, los hermanos que procesionarán irán acompañados del sonido de los tambores, los timbales, las cornetas y las gaitas. El incorporar este último instrumento a la banda de la hermandad, ha sido otra de las iniciativas llevadas a cabo desde la dirección.
En la actualidad superamos ampliamente el centenar de hermanos censados.
Esfuerzo, compromiso e ilusión han hecho posible este proyecto que con ayuda de todos va tomando forma día a día.
Te esperamos.